Historia de la red · Buenos Aires
Historia del Subte de Buenos Aires
De la primera excavación bajo la Avenida de Mayo a una red que une barrios, terminales y generaciones: un recorrido documentado por las líneas, las estaciones y las decisiones que transformaron la movilidad porteña.
El Subte no nació como una única red planificada de principio a fin. Fue el resultado de proyectos de distintas empresas, de una ciudad en crecimiento y, más tarde, de decisiones públicas para integrar y ampliar los recorridos. Esa historia explica por qué cada línea tiene una identidad propia y por qué algunas combinaciones que hoy parecen naturales tardaron años en aparecer.
Antes del Subte: una ciudad que necesitaba espacio
A comienzos del siglo XX, Buenos Aires ya contaba con ferrocarriles y una extensa red tranviaria. La concentración de viajes en calles cada vez más transitadas hizo atractiva una solución bajo tierra. Según la reseña histórica de Subterráneos de Buenos Aires, la Compañía de Tranvías Anglo-Argentina explotaba hacia 1909 cerca del 80 % del sistema tranviario; fue esa empresa la que construyó la primera línea subterránea.
La obra comenzó en 1911. El túnel de la actual Línea A se ejecutó bajo la Avenida de Mayo y la Avenida Rivadavia, con una técnica de excavación en trinchera y posterior cubierta. No era sólo una infraestructura nueva: ofrecía un modo de separar parte del tránsito de la superficie y de enlazar el centro con el oeste de la ciudad. La Comisión Nacional de Monumentos describe tanto su construcción como los elementos arquitectónicos que aún distinguen a las estaciones originales.
1913–1944: nacen las cinco primeras líneas
Línea A. El 1 de diciembre se inauguró el trayecto Plaza de Mayo–Plaza Miserere. En 1914 llegó a Caballito, estación denominada Primera Junta desde 1923.
Línea B. El grupo Lacroze puso en marcha una segunda propuesta subterránea, distinta en su origen técnico y empresarial de la Anglo-Argentina.
Línea C. Se abrió el primer tramo entre Constitución y Diagonal Norte, clave para vincular el centro con una gran terminal ferroviaria.
Línea D. Comenzó a funcionar el primer tramo de la línea que, con sucesivas extensiones, avanzaría hacia Palermo y Belgrano.
Línea E. Se inauguró una línea cuyo trazado y cabeceras cambiarían con el tiempo; hoy llega hasta Retiro.
Las fechas de apertura están documentadas en la cronología oficial del centenario del Subte. Las actuales letras no fueron necesariamente los nombres originales: el tendido se desarrolló bajo diferentes compañías y después pasó por sucesivas reorganizaciones.
La Línea A dejó una huella especialmente reconocible por sus coches de madera La Brugeoise, usados en servicio hasta 2013. La Ley porteña 4.886 estableció medidas para conservar ese patrimonio. En sus estaciones antiguas también sobreviven guardas, revestimientos y detalles de herrería que hacen visible una época de la ciudad en el viaje cotidiano.
Del conjunto de compañías a la administración pública
La expansión inicial no produjo de inmediato un sistema unificado. La ciudad pasó por organismos mixtos y nacionales antes de constituir Subterráneos de Buenos Aires. La historia institucional de SBASE sitúa la creación de la Corporación de Transportes en 1936, la de Subterráneos de Buenos Aires en 1963 y la transformación en sociedad del Estado en 1977. En 1979 su paquete accionario fue transferido a la Municipalidad de Buenos Aires.
En 1994 comenzó la operación concesionada a Metrovías. Tras el traspaso del control a la Ciudad en 2012, la Ley 4.472 organizó el marco local del servicio y asignó a SBASE funciones sobre la infraestructura y la gestión del sistema. Desde diciembre de 2021, Emova opera y mantiene el Subte y el Premetro. Conviene distinguir esos papeles: la operadora presta el servicio; SBASE es la empresa pública vinculada con la red y su desarrollo.
1987–2007: el Premetro y una nueva línea transversal
El Premetro se inauguró el 27 de agosto de 1987 como enlace de superficie con la Línea E en Plaza de los Virreyes–Eva Perón. Su punto de partida, Intendente Saguier, se bifurca en dos recorridos: uno hacia Centro Cívico y otro hacia General Savio. No es una séptima línea subterránea, sino un servicio complementario que acerca barrios del sur a la red.
La Línea H, abierta en 2007, representó un cambio de escala: fue la primera línea completamente nueva en varias décadas. Su trazado norte-sur permite combinar con otras líneas sin depender exclusivamente del área céntrica. Las ampliaciones posteriores incorporaron conexiones decisivas: Santa Fe–Carlos Jáuregui habilitó la combinación con la D en 2016, y Facultad de Derecho–Julieta Lanteri se sumó en 2018, según SBASE.
Las extensiones recientes también cambiaron el mapa
La historia del Subte no termina con la apertura de líneas nuevas. Cada prolongación modifica los viajes posibles: la Línea A llegó a San José de Flores y San Pedrito en 2013; la B sumó Echeverría y Juan Manuel de Rosas ese mismo año; y la H incorporó Hospitales, Córdoba y Las Heras en distintos momentos. En junio de 2019, la E agregó Correo Central, Catalinas y Retiro. Es importante recordar este último cambio: la Línea E termina en Retiro, no en Plaza de Mayo. Todas estas aperturas figuran en la cronología oficial.
La red actual reúne recorridos históricos de más de un siglo con estaciones mucho más recientes. Por eso un mismo viaje puede pasar de azulejos y vestíbulos de principios del siglo XX a infraestructura contemporánea. Si buscás una conexión concreta, consultá nuestro mapa de la red o planificá tu viaje; la cronología histórica no reemplaza la información operativa vigente.
Un patrimonio que todavía se usa
El valor histórico del Subte no reside solamente en sus fechas de inauguración. En estaciones, murales, señalética, talleres y material rodante se superponen proyectos urbanos y lenguajes artísticos de diferentes décadas. El inventario de la Comisión Nacional de Monumentos documenta el interés patrimonial de estaciones de las líneas A, C, D y E; la protección de los coches La Brugeoise muestra además que conservar no significa dejar de contar cómo funcionaba la red.
También importa distinguir memoria y servicio. Una estación puede ser valiosa por su arquitectura y, al mismo tiempo, necesitar mejoras de accesibilidad o mantenimiento. Mirar el Subte históricamente ayuda a entender esas capas sin confundir la experiencia de 1913 con las necesidades de quienes viajan hoy.
Preguntas frecuentes
¿Cuál fue la primera línea?
La actual Línea A. Su primer tramo, Plaza de Mayo–Plaza Miserere, se inauguró el 1 de diciembre de 1913.
¿Cuándo apareció la Línea H?
Su primer tramo comenzó a funcionar en 2007; las ampliaciones continuaron durante la década siguiente.
¿El Premetro es parte del Subte?
Integra el sistema de transporte operado junto con el Subte, pero circula en superficie y tiene dos ramales que combinan con la Línea E.
Fuentes y criterio editorial
Esta síntesis se elaboró principalmente con documentación institucional. Las fuentes se enlazan en cada sección para que fechas y afirmaciones puedan comprobarse. No se usan cifras de pasajeros ni estados de servicio sin fecha de referencia, porque cambian con el tiempo.
- Subterráneos de Buenos Aires: Nuestra historia.
- Gobierno de la Ciudad: cronología de los primeros 100 años.
- Comisión Nacional de Monumentos: estaciones históricas.
- Gobierno de la Ciudad: referencia histórica del Premetro.
- Ley 4.886: patrimonio de los coches La Brugeoise.
Revisión editorial: septiembre de 2026.